martes 14 de julio del 2020

‘Espionaje’: ¿timaron a Damián Zepeda?

14 de marzo de 2020

La investigación de la Fiscalía General de la República sobre los objetos que denunció el coordinador de la fracción panista en el Senado, Mauricio Kuri, como elementos de un probable espionaje, deberá incluir la inspección realizada hace año y medio por la empresa Sogams, sita en Manuel Ma. Contreras 107-B de la colonia San Rafael, que aseguró no haber hallado nada extraño. El estudio de telefonía y comunicaciones lo hizo en dos días, los detalles y conclusiones fueron entregados al entonces pastor de la bancada, Damián Zepeda, el 28 de septiembre de 2018. Comprenden algo más de 53 mil caracteres y 28 gráficos que en MILENIO Diario ocuparían de siete a ocho páginas.

Esa inspección se realizó con tal acuciosidad que los detalles del reporte son indescifrables para los no avezados (\Senado\Oficina SenZepeda\OSCOR-1890-Log.rtf Input Changedto RF/Whip Hi 27/09/2018 03:30:00 p.m. Input Changedto RF/Whip… Lo 27/09/2018 03:31:00 p.m. Input Changedto RF/Discone 27/09/2018 03:31:00 p.m. Input Changedto RF/Whip…Adding new signal at 2444.0150 MHz: Lo Threat 27/09/2018 03:50:00 p.m. Adding new signal at 2447.2950 MHz: Lo Threat 27/09/2018 03:50:00 p.m.), y comprenden 41 mil 627 de los 53 mil 313 caracteres que contiene, dejando más o menos comprensibles los restantes 11 mil 686.

Firmado por el ingeniero Jesús Tovar, el informe deja claro, como publiqué aquí antier, que “no se encontraron dispositivos activos o inactivos, alambrados o inalámbricos, de transmisión de audio o video…”.

Entre las “anormalidades” halladas en la sala de juntas y los módulos de acceso “al interior del falso plafón”, se encontraron “huellas de manos, rastro que pudiera corresponder a la manipulación de objetos” o de un “poco usual” control de temperatura del aire acondicionado.

Sogams recomendó, entre otras cosas, efectuar “revisiones periódicas” y conservar “en buenas condiciones los módulos de acceso al interior del falso plafón”.

No obstante, advertía, “deberá considerarse que pueden estar grabando sin consentimiento en la sala (que cuenta con una cabina) de control de audio, en la cual se deberá tener gente de confianza…”.

Al interior de la oficina secretarial había “una cubeta boca abajo”, cubriendo “un tapón de los sistemas de aspersión contra incendios”. Perspicaz, el ingeniero Tovar opinó que “se puede utilizar para ocultar cualquier dispositivo electrónico de monitoreo. En el piso se encuentra un cable serial USB, el cual puede ser utilizado para conectar cualquier dispositivo de grabación. El forro inferior del sillón se encuentra con rasgaduras, con el tamaño suficiente para ocultar un dispositivo electrónico de grabación de audio y/o video…”.

En aquella revisión, se supone que de todos los resquicios, no se descubrió algún equipo de grabación pero ni siquiera el original que, se sabe ya, estaba en todas las oficinas de las coordinaciones partidistas desde 2011 y que, vaya sorpresa, descubrió Mauricio Kuri…

cmarin@milenio.com