martes 25 de febrero del 2020

Pase de charola en Palacio Nacional


12 de Febrero de 2020

El presidente López Obrador pasará esta noche la charola en Palacio Nacional. Invitó a cenar a empresarios que tienen “dimensión social”. Les va a pedir que se comprometan a comprar y distribuir billetes de la fantasiosa rifa del avión presidencial, anunció en la mañanera.

Quiere comprometer a 100 de ellos a que compren, cada uno, 20 millones de pesos en billetes de la Lotería Nacional. Un sablazo, pues. La meta es juntar 2 mil millones de pesos para modernizar hospitales y que se atienda en forma gratuita a pacientes pobres.

Ese dinero se sumará a los mil millones de pesos que, se calcula, saldrán de la venta de 2 millones de “cachitos” que distribuirán los billeteros de la Lotería a 500 pesos cada uno.

El mero-mero de la 4T precisó que pedirá a los empresarios que adquieran los billetes, que los distribuyan a sus trabajadores y en sus centros comerciales.

*El propósito de utilizar esos recursos es para mejorar los desastrosos servicios de salud y las carencias que a diario vemos en los hospitales públicos. Eso no lo objetamos.

Pero debe de quedar claro que la dádiva —o como se le llame— genera compromisos con los empresarios que pongan su dinero. Nada que ver con la separación del poder político con el poder económico, que tanto pregona el mero-mero de la 4T. Como diría el mal recordado empresario Carlos Cabal Peniche “con el fin de tener éxito como empresario, tienes que desarrollar una cooperación pragmática con el partido en el poder…”. En este caso, es con el jefe real del partido en el poder.

No es fácil decirle que no al Presidente de la República. Menos si tiene un perfil autócrata, como el actual ocupante de Palacio Nacional. ¿Alguien se atreverá? Lo veremos esta noche.

*La última vez que se produjo un pase de charola por parte de un Presidente ocurrió en 1993. El entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, a quien López Obrador se refería como el Innombrable, se reunió con los empresarios más ricos del país, en casa de don Antonio Ortiz Mena, a instancias de Roberto Hernández, por aquel entonces dueño de Banamex. Se recaudaron 26 millones de dólares. Las crónicas de la época dicen que el dinero era para el PRI y para el candidato a sucederlo en la Presidencia de la República que destaparon en diciembre de 1994: Luis Donaldo Colosio. Pero el beneficiario último fue Ernesto Zedillo.

*No cesa el asalto de Morena y sus rémoras en contra del INE. Sus diputados anuncian la presentación de una controversia constitucional en contra del Manual de Remuneraciones del Instituto, con el argumento de que hay consejeros y funcionarios que ganan más que el Presidente, lo que viola la Carta Magna.

Ésta es la historia: el pasado mes de diciembre, la mayoría en San Lázaro le bajó el salario a los consejeros electorales en el Presupuesto 2020. En el INE no se quedaron con las manos cruzadas. Interpusieron acciones jurídicas. Ocho de los once consejeros del INE y altos funcionarios de ese Instituto se ampararon y ganaron.

Hoy día ganan más que los 111 mil pesos mensuales que percibe el jefe del Ejecutivo. En San Lázaro se asegura que ganan 178 mil pesos mensuales. “Falso”, replica un consejero consultado por este reportero. Lo que perciben bruto ronda los 140 mil pesos. Los tres consejeros que declinaron ampararse y que ganan 93 mil 769 pesos mensuales son Marco Baños, Pamela San Martín y Roberto Ruiz Saldaña.

*Platicamos ayer con el senador de Morena, Germán Martínez, sobre la iniciativa que presentó junto con su compañera de bancada, Malú Micher. En síntesis proponen crear una Comisión Especial de Investigación Independiente que haga justicia a las víctimas de “pederastia clerical” en México.

La Comisión quedaría integrada por víctimas, organizaciones civiles, senadores y autoridades gubernamentales. La propuesta llevada al pleno cita el último informe de la organización Child Rights International Network, según el cual 550 niños y adolescentes ha sido víctimas de abuso sexual en la última década. Sólo en cuatro casos se ha logrado una sentencia. “Tenemos una deuda con ellos”, argumenta.