sábado 26 de septiembre del 2020

#SanaDistancia

• Esas tres semanas en España deberían, deben, ser un mensaje a futuro para nuestro país.

19 de Marzo de 2020

Martes 25 de febrero, nueve los casos de COVID-19 que reportaba el gobierno de España. Un día después, fueron 13. 72 horas más tarde, ya eran 58. El lunes 2, contó 120. Al tercer día de marzo, la cifra inicial se había triplicado. Bastó una semana. De nueve a 165 positivos de la nueva cepa de coronavirus.

Martes 11 de marzo, once los casos de COVID-19 que reportaba el gobierno de México. Un día después, fueron 12. 72 horas más tarde, ya eran 53. A la tarde noche de este martes, eran 93.

A tres semanas de que España fuera territorio de propagación del virus, ya son más de once mil 400 pacientes y al menos 500 muertos.

No son predicciones, sino matemáticas, afirman amantes de los números. Son datos reales, cotejables. No hay margen de error. Esas tres semanas en España deberían, deben, ser un mensaje a futuro para nuestro país. Su experiencia debe obligar al gobierno mexicano a tomar medidas mucho más contundentes para reducir el riesgo al mínimo. El presidente de Gobierno del país europeo, Pedro Sánchez, declaró alerta nacional por la pandemia hasta el 10 de marzo, cuando su país ya registraba casi mil 700 casos. Llevan una semana en cuarentena.

Los ciudadanos comparten en redes sociales las condiciones en que viven este confinamiento. Y al igual que los italianos, llaman al mundo a que aprendamos de su experiencia. La distancia social, ésa que hasta que los números comenzaron a subir, fue tomada en serio y que, análisis comprobados, es la medida más efectiva para contener una propagación inevitable.

Ya la Organización Mundial de la Salud hizo un llamado a México para que ponga en marcha una operación más efectiva ante el contagio comunitario del COVID-19. Sin embargo, lo contamos aquí, el Presidente de nuestro país parecer ir en dirección contraria, incluso por encima de los anuncios que hacen sus funcionarios de Salud.

Y justo esta postura ha sido objeto de críticas a nivel internacional. En Reino Unido, la BBC resaltó esa imagen de Andrés Manuel López Obrador besando a una pequeña en un acto en Ometepec, Guerrero, el fin de semana pasado; The Guardian le dedicó un nota en la que señalaron las similitudes entre nuestro Presidente y el de Brasil, Jair Bolsonaro; CNN en Estados Unidos, resaltó la decisión de Palacio Nacional de la no cancelación de giras; The New York Times sentenció que México haya tomado medidas mesuradas y subrayó que los críticos de Andrés Manuel López Obrador lo han considerado “displicente”; El País hizo hincapié en que el gobierno mexicano no dará estímulos fiscales a empresas para contrarrestar sus pérdidas por la pandemia.

Ante la espera por esas medidas, a los ciudadanos nos toca escuchar a quienes, desde el otro lado del mundo, nos advierten.

Finalmente, son actos a nuestro alcance y ya muchas empresas han dado las facilidades para que la #SanaDistancia sea una de nuestras herramientas contra la propagación del COVID-19. Otras, también efectivas y muy necesarias, como la higiene personal, deben ser nuestro mantra en lo que llega esa inevitable curva de contagio.

Ojalá que, desde Palacio Nacional, decidan ya a caminar en esta misma dirección.

La sana distancia que el Presidente Andrés Manuel López Obrador parece tener con las recomendaciones globales no debe mermar ésa otra, la urgente y que puede hacer una gran diferencia en el comportamiento de la pandemia en esa inevitable fase de propagación comunitaria que está por llegar.

Yuriria Sierra