jueves 04 de junio del 2020

Una lectura recomendable para López Obrador

20 de Mayo de 2020

No le vendría mal a Andrés Manuel López Obrador dar un repaso a las primeras páginas del libro de Felipe Calderón, hoy convertido en líder opositor, titulado Decisiones difíciles (Penguin Random House).

Sabemos que el Presidente es hombre de ideas fijas. Escuchar consejos no es una de sus virtudes. La sugerencia no será escuchada. La dejamos para el registro.

Dice Calderón sobre las decisiones de un Presidente.

“No es ni remotamente algo simple. En las decisiones que se toman como Presidente de la República lo que está en juego es el rumbo de la nación y las condiciones de vida de decenas de millones de personas”.

Ese párrafo nos hizo pensar en el rumbo incierto que lleva la nación y cuánta gente ha resultado afectada por las decisiones de López Obrador.

La cancelación del NAIM, la eliminación de las rondas petroleras, el despilfarro en Pemex, la consulta patito que canceló el proyecto de una cervecera en Mexicali.

El retiro de los apoyos a las guarderías infantiles, su clasismo a la inversa, el debilitamiento de los órganos autónomos, la desaparición del Seguro Popular, la derogación de la Reforma Educativa, la estrategia de “abrazos, no balazos”, el culiacanazo, el saludo a la madre de El Chapo.

La pauperización del servicio público, su fobia hacia las “minorías rapaces” —los ricos—, su intolerancia a la prensa crítica, su inicial minimización del covid-19.

Y, ahora, la cancelación de contratos privados a proveedores de energías limpias para regresar al uso de combustibles fósiles, caros y contaminantes, para favorecer a la CFE.

No incluimos en el paquete expuesto la reforma laboral que acabó con el charrismo y democratizó la vida sindical; su manejo de la relación con Trump, a pesar del costo político, el aumento del 16 por ciento al salario mínimo, su combate a los “moches” y, sobre todo, su respaldo a los pobres.

  • Nadie entendió la decisión de la Cofepris de prohibir al Hospital ABC realizar las pruebas serológicas que ayudan a detectar si hay anticuerpos en personas que han superado el covid-19.

Una aberración en la medida de que ese tipo de pruebas constituyen una herramienta en la lucha contra la pandemia. Las protestas por la decisión se multiplicaron.

El pasado domingo, Ricardo Monreal le escribió al titular de Salud, Jorge Alcocer, para solicitar que se revisara la prohibición al ABC de realizar esas pruebas.

En su respuesta al presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, la Cofepris respondió que hay tres pruebas serológicas aprobadas y que evalúa otras para ser autorizadas. La respuesta no convenció al senador de Morena. Utilizó formas propias de los políticos para manifestar su inconformidad con la Cofepris.

“La gama de pruebas es acertada, pero insuficiente”, escribió en Twitter.

Por cierto, ayer fue uno de los peores días en contagios y defunciones. Se registraron 337 muertes en 24 horas —ya suman 5 mil 666— y 2 mil 713 nuevos casos, para un total de 54,346 contagios. ¿Ya domamos la pandemia?

  • El Presidente dijo “no” a propuesta de convertir el Inegi en una especie de Gestapo para vigilar la riqueza, como lo propuso el dirigente de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar.

Dijo: “Se tienen que mantener en privado lo que significan patrimonios de empresarios y de todos los mexicanos.

“La obligación de dar a conocer los bienes patrimoniales es exclusivamente para los servidores públicos·”, puntualizó

El pronunciamiento de López Obrador era obligatorio. La descabellada propuesta del morenista puso los pelos de punta no sólo a los hombres del dinero, sino a todos los que creen en la democracia. Ese tipo de iniciativas crean desconfianza, ahuyentan la inversión y reviven los fantasmas del comunismo en México.

  • La decisión del gobierno de cerrar el paso a las energías limpias para favorecer el uso de combustibles fósiles no es bien vista por los consultores del Grupo Eurasia, que asesoran a inversionistas extranjeros alrededor del mundo.

Esto dice su reporte sobre México:

“Las políticas energéticas de la administración continuarán afectando negativamente la confianza de las empresas en el sector y generarán preocupaciones sobre la confiabilidad del suministro de energía en toda la economía.

“A pesar de los posibles desafíos legales, el presidente López Obrador no dará marcha atrás en este movimiento. Continuará buscando formas de fortalecer la CFE a expensas de los participantes privados”, puntualiza.

FRANCISCO GARFIAS