Pronóstico: En esta etapa del «Clásico» destacará más la preparación que la calidad de los equipos

Pronóstico: En esta etapa del «Clásico» destacará más la preparación que la calidad de los equipos

Eliexser Pirela Leal

Comienzan los cuartos de final del «Clásico Mundial de Beisbol 2026», en Houston y en Miami, evento en el que solo han ocurrido dos sorpresas: las salidas entre los ocho grandes de México y Cuba y el ingreso de Italia y Canadá.
Nos han solicitado realizar un analisis con su respectivo pronóstico, y ante lo complicado de realizar esta labor, vamos a tratar de explicar la especie de espejismo que brilla en este torneo internacional.
Para nadie es un secreto que en este evento se encuentran parte de los mejores peloteros de la actualidad, en el planeta; pero la pregunta es: ¿Están todos igual de preparados?
Es indudable que el mejor beisbol del mundo es el de las Grandes Ligas y esto, aplicando sentido común, indica que las selecciones de Estados Unidos, República Dominicana y Venezuela, en ese orden, deberían estar luchando el podio en cada «Clásico Mundial de Beisbol», y eso no ha ocurrido porque Japón se ha llevado tres títulos, Estados Unidos uno,  República Dominicana uno y Venezuela aún no ha llegado a una final.
¿Es incoherente nuestro comentario? No, no lo es. Lo que sucede es que el Clásico Mundial, que para nosotros es un evento «anti beisbol», por las limitaciones y las reglas que se deben cumplir, y sobre todo por la fecha en la que está organizado históricamente; atenta contra una realidad en cuanto a la representación genuina en preparación y talento de cada selección.

Problema de origen

El «Clásico Mundial de Beisbol» no es organizado por la Federación Internacional de Beisbol, sino por la MLB (Mayor League Baseball, por sus siglas en inglés), es decir, por  las Grandes Ligas; que solo tiene un interés… que el beisbol sea conocido y practicado en cada rincón del planeta.
Como los mejores jugadores del mundo se encuentran en las Mayores, y como son «un producto» muy costoso, «como mercancía»  la MLB tiene que poner limitaciones para proteger su «producto bruto»,  que es el que le permite llevar millones de aficionados a los  estadios y a la vez generar miles de millones de dólares en ganancias para las arcas de cada uno de los 30 equipos que conforman este circuito de beisbol.
En tal sentido, mientras el Mundial de fútbol, el Mundial de baloncesto, el Mundial de atletismo y cualquier otro evento internacional que represente la presencia de todos los países del planeta; al menos los que clasifican, todos ellos son organizados por las Federaciones Internacionales de cada deporte; y allí  se busca que los mejores representantes de esas disciplinas asistan al evento y que cada país tenga la mejor representación posible en cada justa. Es que para cada deportista que practica una de estas disciplinas deportivas lo más importante que tienen en sus vidas, aparte del dinero que les pueda generar sus trabajos, con los equipos en los que juegan; es poder representar sus raíces y llevar con orgullo el nombre de sus países en el pecho.
Esto no ocurre en el «Clásico Mundial de Beisbol». Los mejores no están , porque quieren tener garantizados sus mega contratos millonarios y están enfocados en eso. Es que mientras las demás selecciones de los deportes ya mencionados les permiten más de un mes de concentración a las selecciones,  para nadie es un secreto que, por ejemplo, República Dominicana,  Venezuela, o Estados Unidos, por nombrar esos tres, que debutaban el viernes 6 de marzo; su concentraciones ocurrieron el lunes 2 de marzo,  apenas 5 días antes de ese iniciarse este importante torneo; aparte de tener varios de sus estelares jugadores aún con sus equipos, en plenos entrenamientos primaverales, y que sus nombres estaban registrados pero para fases posteriores a las eliminatorias, o la fase inicial.
Si a esto se le suma el hecho de que los lanzadores no pueden hacer más de 65 envíos en su primera presentación, 85 en segunda fase y 95 en la etapa final; ratificamos lo «antibeisbol» que resulta este clásico. Para poner en perspectiva todo esto es como si a Stephen Curry, en un mundial de baloncesto representando a los Estados Unidos, le dijeran que no podría lanzar más de ocho triples por juego, y que si hace más lanzamientos triples de esos permitidos sería sentado para los siguientes juegos;  o que a Kylian Mbappé le digan que en el Mundial de fútbol, con su país Francia, no puede patear más de seis veces al arco, so pena de ser suspendido sí dispara en más oportunidades a la portería contraria. Así de inverosímiles son las restricciones en el Clásico Mundial.

Japón es otra cosa

También es indudable que en Japón se juega un excelente nivel de beisbol, pero para nadie es un secreto que no está a la altura de las Grandes Ligas. Por eso de los 84 japoneses que han jugado en la Gran Carpa, apartando a los «extraterrestres»  Ichiro Suzuki y Shohei Ohtani, los otros, salvó dos o tres,  no han podido lucirse como lo hicieron en sus países. Por ejemplo, y necesitamos ser históricos: Hideki Matzui «Godzilla»,  tenía un promedio de más de 40 cuadrangulares por año  en Japón y en las Grandes Ligas su tope fue de 31 y su promedio fue de 17.5 por campaña ¿Son cifras malas? Claro que no, pero quedaron muy distantes de sus registro en Japón.
El cubano Oreste Destrade en sus tres años en la Liga japonesa promedió 40 vuelacercas por campaña. Los Marlins lo contrataron porque había crecido en el sur de la Florida y eran muchos los aficionados que irían a verlo batear esos laberínticos jonrones, y ese año, en 1993 apenas dió 20 «bambinazos»  y al año siguiente 5, para retirarse con apenas 32 años.
Entonces, como la selección japonesa vive «en su mundo», están concentrados desde enero, con todas sus piezas completas,  a sabiendas del gran compromiso que es para ellos el «Clásico Mundial» y por ende son el «mejor» equipo de todos.
Y por eso, según nuestro criterio, siempre van a ser favoritos y siempre van a tener un paso adelante con respecto a las demás selecciones y eso redundará en coronarse en la mayoría de los eventos de este tipo, que se organicen en esta fecha (lo ideal sería el mes de junio, cuando todos los jugadores estén en plenitud de condiciones, como ocurre en los demás deportes; pero eso nunca va a ocurrir porque los mejores jugadores del beisbol son de las grandeligas y la MLB no va a permitir que los equipos se debiliten en esa etapa de la campaña, y mucho menos van a hacer un receso de un mes y medio para que se pueda efectuar este evento: el mes de la concentración de los equipos y el medio mes del desarrollo de las competencias. Es que, como dicen por allí: «El beisbol es un negocio tan grande que no debería llamarse deporte y es un deporte tan hermoso que no debería llamarse negocio»).
Es tanto así que en la MLB están los mejores jugadores del planeta, que las elecciones de Italia y Canadá en verdad no resultaron ser tan sorpresas, con sus pases a la siguiente ronda, debido a que están plegados de jugadores grandeligas.

Chance de Venezuela

Y tras este comentario, entonces nuestro pronóstico sobre el juego de Venezuela y  Japón es este: Ese choque debería ser ganado por el conjunto nipón.
Ahora bien, el talento está en ambos equipos y si nos obligan un poco, aun desconociendo todo el talento del resto de jugadores que conforma el conjunto japonés,  apartando a Ohtani, a Yoshinobu Yamamoto y compañía;  «si se le sale la rueda a la carreta»  y los venezolanos pueden «explotar su talento» , que ya en estás fechas está muy cercano al «taiming» ideal para participar al 100% en un juego de beisbol (los japoneses, todos, están al 100% preparados por todo el tiempo que han venido entrenando y los venezolanos apenas llevaban ocho juegos de pretemporada con sus equipos… y eso es una ventaja muy grande que, entendemos, tiene el equipo japonés); sólo si «explota el talento» de los jugadores del equipo vinotinto, entonces allí podría venir el triunfo del equipo que dirige Omar López.
Para que podamos entender un poco mejor lo que estamos diciendo; en las redes se lee mucho que Salvador Pérez ya está en plan de retiro, cosa que no es cierta… eso no es verdad.  Salvador Pérez tiene su talento que está allí, casi intacto. Pero lo que Salvador Pérez no tiene y eso lo ha demostrado en cada turno con Venezuela en este Clásico Mundial, especialmente en el noveno inning ante República Dominicana, con un out y dos corredores en base, es que no está al 100% listo para jugar beisbol a plenitud; que le faltan horas de entrenamientos, normales para un mes de marzo, «en el cuerpo de un grandeliga»; y así están la mayoría de los jugadores venezolanos. Por eso «Salvy» batea apenas sobre .200 de promedio.
Ya entendiendo todo esto, es bueno destacar que la presencia de Ránger Suárez en la lomita de Venezuela hace que muchos pensemos en un buen resultado, más aún cuando Ronald Acuña, Luis Arráez, Maikel García y Wilson Contreras demuestran un real despertar ofensivo y el bullpen venezolano no ha deslucido, a pesar de los jonrones permitidos a los dominicanos. 
Al «otro lado de la acera» estará Yoshinobu Yamamoto, quien «no va a jugar carritos» y es muy talentoso, pero si los venezolanos logran sincronizar la mente con su cuerpo (allá le dicen «taiming») la balanza no estaría muy inclinada al cuadro asiático.
Las cartas están echadas, no es fácil dar un serio pronóstico, pero de lo único que si podemos pronosticar es que será un juego que dará muchas emociones a propios y extraños y que el ganador tendrá méritos suficientes para aumentar su favoritismo.
Ah, y por otro lado, las selecciones de República Dominicana y Estados Unidos también se encuentran en la realidad explicada sobre la Vinotinto… Son favoritas, pero aún no tienen el 100 por ciento de su talento » al día».