Transición en Venezuela, según Trump: “Delcy es el instrumento, no el centro de gravedad”.

Transición en Venezuela, según Trump: “Delcy es el instrumento, no el centro de gravedad”.


Francisco Poleo, periodista, cree que Rodríguez negocia con EE.UU. desde hace tiempo. Según María Alexandra Semprún, politóloga, si bien María Corina cuenta con un potente liderazgo no tiene acceso al poder ni control real sobre el mundo militar. Para Jorge Morán, experto en marketing político, una transición con figuras como la vicepresidenta y Padrino López haría menos traumático ese proceso y reduciría el costo menor para la Casa Blanca.


La sorpresiva posición de Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, en rueda de prensa tras la captura y extracción de Nicolás Maduro y Cilia Flores, la madrugada de este sábado 3 de enero, en una operación militar que dejó, al menos 80 muertes, entre militares, escoltas cubanos y civiles, en torno del rol de María Corina Machado, premio nobel de la Paz y líder de la oposición unitaria, en un escenario de transición en Venezuela, generó un sabor amargo en los venezolanos que impulsan el retorno de la democracia.

Trump puso en duda su capacidad para gobernar el país al afirmar que no cree que cuente con el respaldo necesario dentro de Venezuela. “Creo que sería muy difícil para ella ser la líder. No tiene el apoyo ni el respeto del país”, dijo. “Es una mujer muy agradable, pero no tiene el respeto necesario para ser líder”, añadió.

Lo que más ruido generó fue la posición del mandatario estadounidense sobre la figura de Delcy Rodríguez, vicepresidenta, quien –en palabras de Trump- se había puesto a disposición de la Casa Blanca para liderar una momentánea transición en una conversación telefónica con Marcos Rubio, secretario de Estado.

Una encuesta de abril de 2025, realizada por la firma Meganálisis, mostró el respaldo mayoritario a Machado, con 73.9%, como líder de la oposición entre los venezolanos. Una cifra abrumadora que indica que, pese a las maniobras desde Miraflores por desestimar a la dirigente, la población se mantenía firme en su apreciación. En octubre y diciembre, esta aceptación aumentó por su conquista del Premio Nobel de la Paz y su posición valiente de recibir el histórico galardón tras salir del país en una operación compleja y de película.

La medalla es mía
María Alexandra Semprún, profesora de Ciencias Políticas, sostiene que es incuestionable el liderazgo de Machado, pero explica las motivaciones personales de Trump, un líder que en sus palabras, no respeta el derecho internacional ni las normas básicas de la diplomacia.

Él sabe de su liderazgo. Lo que pasa es que trata de minimizar su importancia y esto tiene que ver más con su personalidad: centrar en él el protagonismo. En su mente, quien se merece la medalla es él no es María Corina», detalla.

María Corina Machado, durante la inauguración de la exposición dedicada a su figura en Oslo

Sin embargo, según la académica, su posición personal, razonada, es una transición de una forma que no esperábamos. «Pensábamos en un proceso corto, con caras nuevas o caras que no representaran tan claramente al chavismo… Ahora, las transiciones no suelen ocurrir a gusto de todas las partes”, detalla.

Semprún recuerda que los cambios políticos, en transiciones, son complicados y en el caso de Machado y Edmundo González Urrutia, hay una realidad inocultable: no tienen acceso al poder ni conocen los mecanismos de la administración pública, entre ellos el manejo del mundo militar.

“Nunca los resultados son perfectos porque cada parte está tratando de que todo sea a su gusto, y por último, nosotros, gente común y corriente, no tenemos información real de lo que se habla en teléfonos rojos, solo especulamos. Tal vez lo que busca Delcy es salir jurídicamente libre de toda culpa”.

Búsqueda de estabilidad
De acuerdo con Francisco Poleo, periodista, experto en temas políticos, Delcy Rodríguez y el núcleo duro de la cúpula que mantiene el mando en Miraflores negocian con Estados Unidos desde hace tiempo. “No se trata de un cambio repentino. Es el resultado de una conclusión a la que se llegó en Washington durante meses”, advierte.

En la red social X, Poleo afirma que Estados Unidos no cree que Machado y la oposición tengan la capacidad operativa para tomar el poder en Venezuela porque no controlan ni fracturan significativamente a las fuerzas armadas. “Si así fuera, el poder habría cambiado inmediatamente después de las elecciones presidenciales de 2024. No fue así”, recuerda.

De acuerdo con el comunicador, durante un largo período, funcionarios estadounidenses, incluyendo a Marco Rubio, mantuvieron comunicación constante con Machado y su equipo. “Se les pidió repetidamente que presentaran pruebas de un plan concreto, no solo para obtener el poder simbólicamente, sino para mantenerlo en la práctica: cadena de mando, alineamiento militar, control institucional y gobernanza inmediata”.

Las respuestas –siempre, según Poleo- fueron siempre evasivas, justificadas por preocupaciones de seguridad, pero nunca fundamentadas. “En ese momento, desde la perspectiva del gobierno estadounidense, la oposición dejó de parecer un mecanismo de transición viable y comenzó a verse como una apuesta política sin un brazo ejecutor”.

Por ello, en sus palabras, el plan ahora sobre la mesa es que Delcy Rodríguez estabilice el país con el respaldo de Estados Unidos y luego convoque elecciones generales.

El analista advierte que esto no se presenta como un respaldo a Miraflores, sino como una estrategia de contención y transición. Afirma que Washington es explícito en una cosa: esta no es una alianza entre iguales. “Estados Unidos dirige el proceso, Rubio gestiona las líneas y la influencia es totalmente asimétrica. Delcy es el instrumento, no el centro de gravedad”.

Los funcionarios estadounidenses, a decir del periodista, también consideran que la dura retórica pública de Delcy hoy estaba dirigida hacia adentro, a la base chavista, no hacia afuera. “Ese mensaje se entiende como una señal interna. Sin embargo, por el momento, las negociaciones con Estados Unidos continúan”.

Así son las transiciones
De entrada, Jorge Morán, académico, especialista en Marketing Político, recuerda que las transiciones exitosas en el mundo, como por ejemplo, la de Chile o Sudáfrica, siempre contaron con la participación de factores del régimen anterior.

En Chile, después del triunfo del NO en el plebiscito de 1988, Patricio Alwin participó en acuerdos con la oposición y con sectores que respaldaban la dictadura de Pinochet para facilitar una transición ordenada. En la nación africana, F. W. de Klerk, presidente desde 1989, asumió el liderazgo compartido de la transición con Nelson Mandela. Legalizó partidos, liberó presos políticos y negoció el fin del apartheid.

Se puede deber a qué su gobierno espera poder llevar adelante una transición con figuras como Delcy Rodríguez y Padrino López, que en teoría, haría menos traumático ese proceso y significaría un costo menor para EE.UU.”, argumenta.

Resumen de los ataques de EEUU en Venezuela

Más allá de la advertencia con un segundo ataque, similar al perpetrado contra Maduro, si Rodríguez no se alinea con EE.UU., queda la duda de si Delcy Rodríguez y el resto de la nomenclatura chavista estaría realmente colaborando o tratando de ganar tiempo, como han hecho muchas veces, pero Morán entiende que es una posición pragmática.

“Mientras menos intervención y movilización militar, menos riesgos para Trump y a lo mejor estiman que, al posicionarse abiertamente por Machado y Edmundo González, encontraría una gran resistencia en el aparato estatal venezolano”, sostiene.

Lo que preocupa al politólogo, es que la Casa Blanca pareciera no tener un plan político sólido para Venezuela. “En definitiva, yo creo que lo que más le interesaba era su trofeo, es decir Maduro, de manera que lo puede mostrar a su país y justificar de alguna manera la movilización militar en el Caribe”.

Con información de Versión Final