Hace 87 años «El Patón» Carrasquel debutó en Las Mayores para dejar una «huella» imborrable
Eliexser Pirela Leal
Decir que el pasatiempo preferido de los venezolanos es el beisbol es una gran realidad; tan grande como el propio circuito de las Grandes Ligas, uno de los deportes-negocios que mueven más dinero en el mundo.
Y para los venezolanos la relación con la Gran Carpa comenzó hace 87 años, aquel 23 de abril de 1939 con la llegada de Alejandro «El Patón» Carrasquel a las Grandes Ligas y su debut, con los Senadores de Washington frente a los poderosos Yankees de Nueva York.
Ese evento representó el primero de los más de 500 venezolanos que han jugado en las Grandes Ligas, por.lo que «la huella» que dejó «El Patón» ha sido imborrable.
No fue fácil
Cuenta la historia que Carrasquel, convencido por el gran Martín Dihigo se atrevió a buscar «suerte» en las Grandes Ligas, que a pesar de ser el mayor circuito de beisbol del planeta, en esa época no significaba lo que hoy en día sí representa. Pero tras recomendaciones de Dihigo (cubano miembro del Salón de la Fama, tras brillar en las Ligas Negras), el mayor de los Carrasquel se atrevió a embarcarse en el vapor Cuba, desde La Habana, y en la mañana del 17 de febrero de 1939 el “Patón” llegó a la bahía de Tampa. El lugar estaba lleno por una gran cantidad de buques de guerra, porque en ese momento «sonaban vientos de guerra», conflicto que comenzó pocos meses después, el primero de septiembre con la invasión de Alemania a Polonia.
El asombro de Carrasquel fue muy grande, tanto como la decepción que sintió cuando fue rechazado en la aduana, debido a que como no sabía leer ni escribir no pudo completar la planilla que le dieron para su ingreso a los Estados Unidos, y por ley en ese país no podían ingresar personas con esa condición.
Es que las autoridades de migración le aplicaron al «Patón» la Ley Federal de 1917, esa que impedía, en tiempos de guerra, ingresar a territorio estadounidense a ciudadanos extranjeros mayores de 16 años analfabetas.
La misma gran decepción vivieron sus acompañantes, su mamá doña Emilia Aparicio y José «Joseíto» Rodríguez, un mánager cubano, quien era mentor de Carrasquel y lo quiso acompañar.
Real interés
El propio dueño de los Senadores de Washington, Clark Griffith, al enterarse de ese inconveniente, él mismo se encargó de buscar una solución e hizo las diligencias para justificar el ingreso de Carrasquel a Estados Unidos, en condición de pelotero profesional, trámite para el que pagó una fianza de 400 dólares.
Por eso el 28 de febrero de 1939, el “Patón” abordó de nuevo el vapor Cuba acompañado otra vez por su madre y Rodríguez, y ese trío arribó, esta vez sin ningún problema, a territorio norteamericano. Carrasquel y su pequeño séquito se dirigió hasta Orlando, vía terrestre; y llegaron al atardecer.
La historia cuenta que poco después, el miércoles 1ero de marzo de 1939 comenzó el entrenamiento primaveral del equipo de Washington.
Asombró desde el inicio
Tras unos juegos de pretemporada y unos entrenamientos novedosos para «Alex», como le decían los estadounidenses, Carrasquel causó una buena impresión tanto al mánager Bucky Harris como al coach de pitcheo Nick Altrock; al mostrar un repertorio de lanzamientos controlados, por lo que fue llevado a su primera presentación ante los medios de comunicaciones que asistieron al campamento de entrenamiento de la novena.
El jugador cubano Roberto Estalella, su compañero de equipo, sirvió de intérprete. El venezolano respondió una a una cada pregunta formulada.
Pero fue el 23 de abril, ya con los Senadores con récord de 1-3 y n el inicio de la temporada, que Carrasquel comenzó a escribir el primer capítulo de los venezolanos en las Grandes Ligas, cuando su equipo recibió la visita de los Yankees de Nueva York en el «Griffith Stadium», que según la enciclopedia digital BaseBall Reference, contó con 22 mil asistentes.
El abridor de Washington, Ken Chase, apenas trabajó 3.2 innings, en los que los bates de los Yankees le hicieron 6 carreras, con 7 hits recibidos, otorgó dos boletos y dio cuatro ponches. El mánager Harris llamó al espigado ven Solano de 27 años, quien no lo defraudó: trabajó 5 innings y un tercio (5.1 episodios), permitió cincos imparables, una sola carrera, no otorgó pasaportes y propino un abanicado.
En ese cuarto inning que subió al montículo, con dos outs y un corredor en base, el primer rival de Carrasquel fue Joe DiMaggio, quien falló con el vado a los jardines, para el tercer out de ese acto.
En el inning siguiente retiró a Lou Gehrig por la vía 3-1, a Bill Dickey con rodado por primera, sin asistencia y a Joe Gallagher con el vado al jardín central. La pizarra final fue un triunfo 7X4 de los Yankees, pero la demostración de «El Patón» fue excelente. El puchero ganador fue Steven Sundra (1-0), quien lanzó completo y la derrota se la llevó Chase (0-1).
Hombre récord
«El Patón» Carrasquel, al ser el primer venezolano en la Gran Carpa, por sentido común debemos entender tambien fue el primero en lograr una victoria desde la lomita, un juego completo, un blanqueo, abanicar a un rival, el primero en sumar una derrota, también el primer lanzador con un juego salvado; en la parte ofensiva fue el primero en disparar un imparable, el primero con un extra base, el pionero entre los jonroneros (aunque fue un solo cuadrangular), el primero en anotar una carrera, en impulsar una anotación, en disparar un doblete. En los renglones de los triples no pudo hacerse presente, al igual que en las bases robadas.
Pero ante la importancia de esa actuación y lo que representó su presencia en las Grandes Ligas; por ello quisimos compartir con nuestros lectores este recuerdo, esta fecha tan importante como lo fue la llegada de Alejandro «El Patón» Carrasquel a los Estados Unidos para comenzar a escribir esta hermosa historia, una de las más grandes en el deporte venezolano.

